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Renovación Interior (3)

Arco irisRenovación interior (3)

Altar es lo que entregamos de nosotros mismos, monumento es lo que le levantamos a lo que entregamos.

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co 4:16-18).

Existen muchas cosas que nos pueden desgastar. El enemigo tratará de muchas maneras quitarnos la vitalidad espiritual. Hay ataques que realmente producen desgaste si no optamos por tomar las medidas necesarias. El enemigo no está jugando, el está actuando en serio, y utilizará todo lo que esté disponible para desarrollar sus planes maléficos. Lo primero que debemos hacer es no sentirnos victimas, sino entender que Dios está tratando de desarrollar una mentalidad y un hombre interior mucho más fuerte en nosotros. Es bueno que podamos ver en medio de la batalla, o sea, mientras estamos aquí en la tierra y camino al cielo, quién está vistiendo un uniforme diferente al de Cristo. La palabra del Señor nos dice que debemos estar “revestidos” de Cristo, (Gal 3:27). Pero muchos de los ataques que tendremos son de aquellos en los que hemos confiado, que han estado a nuestro lado, pero no tenían el mismo vestido.

Que el Señor nos dé sabiduría para saber lidiar con los “parecidos” y nos libre de hombres malos y perversos pues no es de todos la fe, (2 Ts 3:2).

Dios le renueve las fuerzas en medio de los conflictos y le imparta sabiduría especial del cielo para obtener la victoria sobre toda arma forjada del enemigo, con la confianza plena, de que nada le dañará.

Con mi amor en Cristo Jesús,

Pastora

Graciela Meneguzzi

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Renovación Interior 2

Renovación Interior. 2

Los beneficios de la victoria son nuestra corona, pero las heridas y cicatrices son las que dimensionan nuestro logro exhibiendo nuestra fuerza.

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co 4:16-18).

La admonición del Apóstol es clara, debemos evitar desmayar, o sea quedarnos en el camino. Hay muchas maneras de hacerlo. Una de ellas es no renovarnos. La necesidad de renovación es indispensable, tanto como las plantas necesitan continuamente la lluvia renovadora. Esto viene a través del conocimiento de la palabra y la aplicación de ella a nuestras vidas, (Ro 12:2). En realidad no hay “renuevo” sin la aplicación de la palabra de Dios. En cada circunstancia adversa debemos acudir a ella y mantenernos firmes en lo que ella dice acerca de esa situación. Esto nos mantendrá renovados, o sea, con fuerzas, y todo lo que se haga en contra nuestro Dios lo utilizará para nuestro bien; nos dará el peso, la cubierta de gloria.

Reciba las fuerzas renovadoras del Señor y que su vida pueda ser alentada y fortalecida en medio de las pruebas y necesidades.

Le amo en Cristo Jesús,

Pastora

Graciela Meneguzzi

Renovación Interior. (1)

SolRenovación Interior. 1

Necesitamos ojos espirituales si realmente deseamos contemplar lo verdadero.

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co 4:16-18).

Es la aflicción lo que nos capacita para obtener ese peso de gloria. De la misma manera que las tinieblas se oponen a la luz, los hijos de Dios seremos blanco de aquéllos que no comprendiendo la verdad se opondrán a nosotros. Pero si seguimos el consejo del Apóstol Pablo, veremos que la fortaleza de Dios nos capacitará de manera sobrenatural para sobrellevar la adversidad. Tampoco olvidemos que Dios no nos deja sin la salida, sino que con la prueba también nos proveee la salida para que podamos soportar.

“13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Co 10:13).

Hoy es un buen día, para aceptar que Dios está depositando en nosotros esa cubierta eterna de gloria, mientras seguimos sin desmayar su ejemplo, soportando con fe, esperando que Dios abrirá una puerta y en confianza de obtener la recompensa de nuestra de esa fe.

Dios le bendiga y fortalezca en esta misma hora.

Pastora

Graciela Meneguzzi

La Lanza en la Pared (3)

Arco irisLa lanza en la pared. (3)

Cuando encontramos propósito, encontramos respaldo de Dios a otra dimensión.



8Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el re,ino. 9Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David” (1 S 18:8-9).

El propósito de Dios nos hace diferentes y casi siempre producirá que los que adolecen del mismo nos envidien. Las lanzas vienen a nuestras incapacidades y limitaciones, por lo que debemos fortalecernos en Dios.

Las lanzas pueden tomar diferentes formas. Pueden ser las palabras elocuentes y suaves, como las de Sara dadas a Abraham para que se acueste con la sierva, equivocando el propósito. Las melosas y engañosas caricias de Dalila, logrando que Sansón rompa el pacto con su Dios perdiendo así el propósito para el que su madre, habiendo recibido la visita del ángel, lo crió. La incredulidad de José, que tuvo que recibir un sueño de advertencia de parte del Señor, para que no deje a María, la madre de nuestro Salvador. O que para suplir necesidades temporales, vendamos lo santo, como lo hizo Esaú por un plato de lentejas.

Si se ha sentido avergonzado, con pocas fuerzas, si el enemigo ha usado estrategias que le ha costado discernir, medite en la palabra que el Señor le ha dado y recobre fuerzas. Recuerde que todo lo que atente contra el propósito divino en su vida nunca puede provenir de Dios, pero por un tiempo el Señor aún en el lugar del propósito puede permitir una presión y persecución, solo para que ese propositito se consolide en nuestras vidas a través de la confianza que depositemos en Dios.

El atributo más grande de éxito es la capacidad de transformación.

El Señor le bendiga,

Pastora,

Graciela Meneguzzi

La Lanza en la Pared (2)

ColegioLa lanza en la pared. (2)

Los árboles no se desarrollan en terrenos diferentes a los que pertenecen.

10Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mhano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano. 11Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces” (1 S 18:10-11).

Muchas veces creemos que si nos sucede algo malo es que Dios no nos ha llamado. David fue llamado a ser el rey de Israel, había llegado allí mismo al reino. Pero aun sirviendo a quien el reemplazaría una lanza asesina se levantaba contra él.

Cuando estamos seguros que hemos oído a Dios y tenemos una palabra de Dios en nuestras vidas, la cual nos da el propósito divino, esa lanza tiene un solo destino; la pared.

Si está en el lugar del llamado, ha obedecido paso a paso al Señor, no tema las lanzas enviadas contra su vida, por el contrario, tenga la seguridad que esa lanza esta destina a clavarse en la pared de la protección de Dios. El propósito nos imparte una unción que nos hace una pared de protección, y mientras nos mantengamos dentro de ese propósito, las lanzas son atraídas, no hacia nuestras vidas sino a esa pared de la protección de Dios.

Por lo que debemos tener la confianza en que Dios neutralizará con su Poder toda lanza enviada a nuestras vidas.

No tema a la envidia, la crítica o cualquier cosa que se haya levantado contra su vida o propósito de Dios. Como alguna vez el Señor me dijo: “De la misma manera que el enemigo tiene obstinación por maldecirte, yo la tengo en bendecirte”.

Crea ahora mismo, que todo lo que el enemigo ha ideado para hacerle mal, el Señor lo transforma para su bien.

Con mi amor en Cristo Jesús,

Pastora,

Graciela Meneguzzi

La lanza en la pared. (1)

RelojLa lanza en la pared. (1)

Las cosas nuevas siempre comienzan con el conocimiento de la voluntad presente de Dios.

“9Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. 10Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche” (1 S 19:9-10).

La palabra de Dios en nuestra vida se tiene que encontrar con la lanza de Saúl. El enemigo odia nuestro propósito porque todo propósito de Dios va en contra de sus propios propósitos. Y, el propósito de Dios se manifiesta a través de una palabra que revelada a nuestro espíritu provoca una luz que alumbra en medio de la oscuridad de la falta del mismo.

Pero es a causa de la lanza del enemigo que nuestros sueños basados en esa palabra corre el riesgo de perderse. El enemigo tiene muchas y sutiles artimañas para arruinar ese propósito, y muchas veces corremos el riesgo de no salir airosos de ellas.

La única forma de vencer es humillarse en Dios y esperar que éste nos haga libres de ellas. Si el Señor es quien nos ha llamado, no dudemos que el mismo nos defenderá de la lanza del enemigo.

Dios le bendiga,

Pastora,

Graciela M.

El Poder del Altar 2

Arco irisEl poder del altar Parte 2

El poder del pacto no es tanto que reconozcamos a Dios sino que Él nos llame su pueblo.

“33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce a Jehová”, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado” (Jr 31:33-34).

Hoy el altar de Dios no está en un lugar, como en el tiempo de Samuel, de Elí donde tenían que ir una vez al año a Silo a ofrecer las ofrendas, hoy el altar lo tenemos en nuestro corazón.

Aquí vemos a Dios haciendo pacto con su pueblo diciendo “yo seré su Dios” pero también tenemos la otra parte del pacto “ellos serán mi pueblo”, no esperemos que Dios sea nuestro Dios, si nosotros no somos su pueblo. Algo que debemos saber es que, no es tan importante el pacto que yo haga con Dios, sino el pacto que Él haga conmigo.

“20Luego edificó Noé un altar a Jehová, y tomando de todo animal limpio y de toda ave limpia, ofreció holocausto en el altar. 21Al percibir Jehová olor grato, dijo en su corazón: «No volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el corazón del hombre se inclina al mal desde su juventud; ni volveré a destruir todo ser viviente, como he hecho” (Gn 8:20-21).

Cuando obedecemos al Señor, el percibe “olor grato”, en el altar que es nuestro corazón. Esto le dice al Señor que me estoy ofreciendo, entregando a Él. Debemos saber que nuestra obediencia al Señor produce ese olor grato que a Dios le agrada. Y si ofrecimos nuestra ofrenda en el altar de obediencia, también debemos esperar la cosecha de ella.

Mientras que el único altar en el que puedo ofrecer sacrificio es mi corazón; la única ofrenda que puedo ofrecer en él es mi obediencia.

Deseo con todo mi corazón que este sea el día en que pueda hacer pacto con Dios para obedecerle y recibir de Él todas sus promesas y bendiciones.

El Señor le bendiga,

Con amor,

Profeta,

Graciela Meneguzzi.