Archivo de etiquetas| Holy Spirit

No te vencerán

Arco irisNo te vencerán Jr. 1:18-19

De la misma manera que Dios no puede ser vencido, tampoco nosotros si estamos en Él.

18Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. 19Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte” (Jr. 1:18-19).

Mientras estaba orando tuve la urgencia de leer el libro del Profeta Jeremías. La verdad, que no me entusiasmó demasiado, aunque sabía que el Espíritu me estaba induciendo a hacerlo. No sé, si porque sabía que debía leer desde el principio, y no esos versos tradicionalmente alentadores, como “clama a mí y yo te responderé” Jr. 33:3. No, esta vez, debía leer desde el capítulo primero.

Mientras iba leyendo, puede sentir el Espíritu de Dios relacionándose con el de Jeremías en un momento tan especial, y con tan inevitable advenimiento de juicio. Como también lo dice el Señor: ”almendro”, porque yo “apresuro”. Así, que de pronto me olvidé del porque había ido hasta allí y la razón de porque estaba leyendo esa porción de la Escritura.

Cuando de repente, casi tropecé con esta Escritura, y fue cuando lo pude ver claro. El mensaje, cuando es puro, cuando está divorciado de intereses, cuando solo busca hacer la voluntad de Dios, y solo desea agradarle a ÉL; aún cuando no sea lo que la gente busque oír, o esté interesada en saber, es Dios mismo el que nos defiende.

Es más, personalmente creo que cuando más puro sea el mensaje, cuando más ungido con el Espíritu Santo esté, es allí cuando mayor oposición y persecución levantará. Ahora mismo, quizás usted que desea hacer la voluntad de Dios, y siente que el enemigo se ha levantado contra suyo, o de su familia o economía. La razón es que el no desea que usted realice esa voluntad perfecta.

Por lo que le animo a fortalecerse en el Señor, y creer conmigo que como Dios nos asegura, aún en medio de la batalla, no nos vencerán.

¿No es eso maravilloso?

Dios le bendiga en gran manera mientras con todas sus fuerzas decide en este día confiar en el Señor. Con mi amor en Cristo Jesús,

Profeta,

Graciela M.

Anuncios

El Poder de la Unción

 Arco irisEl Poder de la Unción

Dios salva a los perdidos pero busca a los entendidos para ungirlos.

“2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido que buscara a Dios” (Sal 53:2).

La unción nos protege, nos da autoridad, pone a nuestros enemigos como enemigos de Dios, nos da influencia y nos promete que nunca nos dejará ni a nosotros ni a nuestra descendencia.

Si algo deberíamos buscar en esta vida es el ser ungido por Dios. Es esa cobertura del Cielo que nos cambia la vida aquí en la tierra.

Que en este día esa unción de lo alto sea una realidad en su vida y que esta también produzca la salud mental, física, emocional y familiar. Pues solo la Unción del Espíritu Santo puede provocar la trasformación de la atmósfera a nuestro alrededor.

El Señor le bendiga y le prospere en todas las cosas como nos dice el Apóstol Juan en su tercera epístola.

Muchas bendiciones,

Profeta,

Graciela Meneguzzi

La lanza en la pared. (1)

RelojLa lanza en la pared. (1)

Las cosas nuevas siempre comienzan con el conocimiento de la voluntad presente de Dios.

“9Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. 10Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche” (1 S 19:9-10).

La palabra de Dios en nuestra vida se tiene que encontrar con la lanza de Saúl. El enemigo odia nuestro propósito porque todo propósito de Dios va en contra de sus propios propósitos. Y, el propósito de Dios se manifiesta a través de una palabra que revelada a nuestro espíritu provoca una luz que alumbra en medio de la oscuridad de la falta del mismo.

Pero es a causa de la lanza del enemigo que nuestros sueños basados en esa palabra corre el riesgo de perderse. El enemigo tiene muchas y sutiles artimañas para arruinar ese propósito, y muchas veces corremos el riesgo de no salir airosos de ellas.

La única forma de vencer es humillarse en Dios y esperar que éste nos haga libres de ellas. Si el Señor es quien nos ha llamado, no dudemos que el mismo nos defenderá de la lanza del enemigo.

Dios le bendiga,

Pastora,

Graciela M.

El Poder del Altar 2

Arco irisEl poder del altar Parte 2

El poder del pacto no es tanto que reconozcamos a Dios sino que Él nos llame su pueblo.

“33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce a Jehová”, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado” (Jr 31:33-34).

Hoy el altar de Dios no está en un lugar, como en el tiempo de Samuel, de Elí donde tenían que ir una vez al año a Silo a ofrecer las ofrendas, hoy el altar lo tenemos en nuestro corazón.

Aquí vemos a Dios haciendo pacto con su pueblo diciendo “yo seré su Dios” pero también tenemos la otra parte del pacto “ellos serán mi pueblo”, no esperemos que Dios sea nuestro Dios, si nosotros no somos su pueblo. Algo que debemos saber es que, no es tan importante el pacto que yo haga con Dios, sino el pacto que Él haga conmigo.

“20Luego edificó Noé un altar a Jehová, y tomando de todo animal limpio y de toda ave limpia, ofreció holocausto en el altar. 21Al percibir Jehová olor grato, dijo en su corazón: «No volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el corazón del hombre se inclina al mal desde su juventud; ni volveré a destruir todo ser viviente, como he hecho” (Gn 8:20-21).

Cuando obedecemos al Señor, el percibe “olor grato”, en el altar que es nuestro corazón. Esto le dice al Señor que me estoy ofreciendo, entregando a Él. Debemos saber que nuestra obediencia al Señor produce ese olor grato que a Dios le agrada. Y si ofrecimos nuestra ofrenda en el altar de obediencia, también debemos esperar la cosecha de ella.

Mientras que el único altar en el que puedo ofrecer sacrificio es mi corazón; la única ofrenda que puedo ofrecer en él es mi obediencia.

Deseo con todo mi corazón que este sea el día en que pueda hacer pacto con Dios para obedecerle y recibir de Él todas sus promesas y bendiciones.

El Señor le bendiga,

Con amor,

Profeta,

Graciela Meneguzzi.