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El Verdadero equilibrio Espiritual

Arco irisEl Verdadero Equilibrio Espiritual

“Lo cotidiano y común nos roba lo extraordinario.

“8Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros” (Fil 4:8-9).

Cuando hablamos de equilibrio, siempre pensamos en la manera de huir de las cosas que nos lo roban. Pero el Apóstol Pablo nos habla de añadir, no de restar. Es indudable, que a todos nos suceden cosas que nos roban por momentos el equilibrio. Si estamos pasando por un tiempo de alegría, puede llegar una noticia que nos quite la misma, o aparezca una enfermedad con la que tenemos que lidiar, o puede ser que algún ser querido atraviese una circunstancia dolorosa. Todo esto nos quita la paz, nos llena de ansiedad, por lo que el consejo sabio de Pablo nos viene a auxiliar. Como tratar con los imprevistos, o con esas circunstancias adversas que se aparentemente se perpetúan en nuestras vidas.

 

Si en medio de ello, podemos pensar como dice el Apóstol de Jesús, en algo bueno y virtuoso. Si tenemos fuerzas, sabiduría para ayudar en el problema. Si podemos estar agradecidos por todo lo que el Señor nos dio hasta este momento, si podemos confiar que saldremos como oro de la prueba, si las manos experimentadas de Dios, nos parecen suficientes para resolver el problema. Entonces, estamos pensando en lo que requiere alabanza y bondad, seguros de que el problema que tenemos por delante en el camino, no esta allí para vencernos o descorazonarnos, dejarnos sin fe, o quitarnos el gozo, sino todo lo contrario. Si a cada pensamiento de ansiedad,  podemos poner un pensamiento de confianza, de temor uno de fe, de enfermedad uno de salud, sin duda que el equilibrio volverá a nosotros, como el cause de un río que busca su fuente. ¡Si vamos a abandonarnos, hagámoslo en las manos de Dios, nunca en las de nuestro enemigo!

Le bendigo en esta hora y oro que el Señor supla toda necesidad, que en el nombre de Jesucristo reciba salud y paz.

Con mi amor en Cristo Jesús,

Profeta,

Graciela M.

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El Poder de la Unción

 Arco irisEl Poder de la Unción

Dios salva a los perdidos pero busca a los entendidos para ungirlos.

“2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido que buscara a Dios” (Sal 53:2).

La unción nos protege, nos da autoridad, pone a nuestros enemigos como enemigos de Dios, nos da influencia y nos promete que nunca nos dejará ni a nosotros ni a nuestra descendencia.

Si algo deberíamos buscar en esta vida es el ser ungido por Dios. Es esa cobertura del Cielo que nos cambia la vida aquí en la tierra.

Que en este día esa unción de lo alto sea una realidad en su vida y que esta también produzca la salud mental, física, emocional y familiar. Pues solo la Unción del Espíritu Santo puede provocar la trasformación de la atmósfera a nuestro alrededor.

El Señor le bendiga y le prospere en todas las cosas como nos dice el Apóstol Juan en su tercera epístola.

Muchas bendiciones,

Profeta,

Graciela Meneguzzi

Renovación Interior 2

Renovación Interior. 2

Los beneficios de la victoria son nuestra corona, pero las heridas y cicatrices son las que dimensionan nuestro logro exhibiendo nuestra fuerza.

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co 4:16-18).

La admonición del Apóstol es clara, debemos evitar desmayar, o sea quedarnos en el camino. Hay muchas maneras de hacerlo. Una de ellas es no renovarnos. La necesidad de renovación es indispensable, tanto como las plantas necesitan continuamente la lluvia renovadora. Esto viene a través del conocimiento de la palabra y la aplicación de ella a nuestras vidas, (Ro 12:2). En realidad no hay “renuevo” sin la aplicación de la palabra de Dios. En cada circunstancia adversa debemos acudir a ella y mantenernos firmes en lo que ella dice acerca de esa situación. Esto nos mantendrá renovados, o sea, con fuerzas, y todo lo que se haga en contra nuestro Dios lo utilizará para nuestro bien; nos dará el peso, la cubierta de gloria.

Reciba las fuerzas renovadoras del Señor y que su vida pueda ser alentada y fortalecida en medio de las pruebas y necesidades.

Le amo en Cristo Jesús,

Pastora

Graciela Meneguzzi

La Siembra y la Cosecha

La siembra y la cosecha

Nuestro enemigo solo existe para probar nuestras fuerzas

31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. 32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos” (Lc 6:31-35).

Deberíamos poder comprender que lo que el otro necesita es nuestro nivel de dar.

Aquí en este pasaje El Señor Jesús nos compara con los pecadores si damos esperando recibir, porque ellos hacen lo mismo. Pero si damos a quién no nos puede recompensar y amamos a quiénes no nos ama, eso sí tiene mérito.

Ahora, si nos preguntamos- ¿Cómo Dios es benigno con los ingratos y malos? Debemos comprender que esto sucede a través nuestro, cuando les damos sin que ellos lo esperen, eso les juzga.

Por esta razón es necesario que seamos misericordiosos como nos enseña la palabra, sabiendo que tener misericordia es hacerle bien al otro aunque no sea merecedor de ella, y demostrando así el carácter de Jesús en nosotros.

Hagamos algo hoy que muestre ese carácter de Dios en nosotros, seamos generosos con aquellos que no nos pueden recompensar, a los que estimamos que no se merecen lo que le ofrezcamos, y seguramente veremos la mano del Señor sobre nuestra vida. Un milagro del Señor en nuestras vidas, depende muchas veces del corazón generoso que demostremos tener para con nuestro prójimo. Dios sobre todas las cosas, bendice su naturaleza, …“busca el reino de Dios y su justicia, y lo demás te será añadido” (Mt 6:33). Dios añadirá la bendición a su naturaleza que encuentre en nosotros, la naturaleza de Dios es generosidad, cuanto más podamos manifestar en forma genuina esa naturaleza generosa del Señor, tanto más provisión sobrenatural en el área económica tendremos.

Dios le bendiga,

Profeta

Graciela Meneguzzi.