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La Verdadera Amistad

Regalo con lazo “Un verdadero amigo es aquél, que a costa de los propios, nos ayuda a realizar nuestros sueños”. Jn 15:13

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Llamados para servir a una generación

Taza de café Llamados para una generación en la cual Dios está levantando un propósito

Los que no se atreven a ser diferentes, se dejan llevar por la corriente.

Ellos temblaron de espanto; Porque Dios está con la generación de los justos” (Sal 14:5).

Vemos en la palabra de Dios que El siempre levanta a alguien para su generación, esto sin duda amedrenta aquellos que no lo comprenden y de allí viene la oposición, la cual es sello de que es pura y exclusivamente obra de Dios.

La palabra Generación tiene que ver con propósito, David, dice la escritura, sirvió a su generación y lo hizo ungido, ya que Dios unge el propósito y solamente aquellos que lo comprendan lo pueden capturar.

“Los que tienen una visión alta, nunca serán capturados por la circunstancia adversa presente”.

Atrévase a dejarse usar en su generación, a ser diferente como lo hizo Noé. Atrévase a pagar el precio por serlo, pero también tomar la parte de la herencia que le corresponde por ello, ya que eso es su recompensa.

Ser diferente solo es malo cuando lo somos en relación a lo bueno.

Dios le bendiga,

Graciela M.

Verdades Paralelas

Rosa roja La Verdad Paralela

Mateo 4:1-11

 3Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (Mt 4:3).

Si hay algo que el enemigo no puede hacer, es despertarnos en el espíritu al pecado, porque en el espíritu es donde habita Dios. Pero si viene a hacerlo en la carne, el viene a tentar la carne, a crear una aparente necesidad, se mueve en verdades paralelas y allí está nuestro riesgo de querer suplir una necesidad de la carne con una verdad (fuera de contexto) espiritual.

La verdadera tentación de Jesús, y hoy en día la nuestra, es sobre nuestra identidad espiritual, “si eres Hijo de Dios” allí esta nuestra sabiduría en responder a ellas como lo hizo Jesús. El no habló de la experiencia que había tenido cuando fue bautizado y como había oído la voz de su Padre diciéndole que era Su Hijo, sino que habló la Palabra. Tengamos en cuenta que no todo mensaje es verdadero, aún cuando sea verdad.

No todo mensaje es verdadero aunque sea verdad

Siempre tengamos en cuenta que nuestro mayor desafío será no desear complacer nuestra carne con una aparente verdad.

Desarrollando un espíritu de fe

Con prólogo del Dr. Horacio Latté.

Un cambio de carácter nos llevará invariablemente a una cambio de destino.  Con la fe funcional funcionamos en el reino, con la fe específica nos posicionamos en él.

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Cuando inicie la edición literaria de este libro, al leer el titulo, pensé: “más de lo mismo”. Comencé la lectura y casi instantáneamente viro ciento ochenta grados mi opinión.

Estaba, como usted ahora, ante un relato que no solo describe situaciones de vida y conceptos bíblicos, académicos o empíricos sobre la fe.

Estaba sumergiéndome en una historia de vida que tiene que ver con la Biblia, con la experiencia y sobre todo con el conocimiento de las cosas y de la Voluntad de Dios.

En sus otros libros la autora enseña, entre otras cosas, sobre el Ministerio del Profeta y el don de Profecía, a volver a la sencillez de una relación constante y profunda con Él o a experimentar lo sobrenatural de Dios; pero en este avanza aún más, va más allá.

Traspasa la enseñanza y lo ministra -como cara a cara- a aumentar su fe humana y comenzar a vivir y experimentar la verdadera fe de Dios. La que ella, por experiencia personal, sabe que es ilimitado el lugar donde lo puede llevar.

¿Qué clase de fe es la que en cada caso estoy ejerciendo?

Esta pregunta obtiene repuesta al conocer lo que Graciela Meneguzzi describe en este libro como fe funcional y fe especifica.

Desde el desarrollo de la importancia de la fe, pasando por la duda para que a través de “lo que es y lo que no es” entendamos la fe y la demostración de que la fe cuando actúa es efectiva, cada página nos guía, nos acerca, o mejor dicho: nos impulsa a desear esa calidad de fe que “mueve montañas”.

En todos los capítulos la Profeta Graciela Meneguzzi entrega una serie de frases, verdaderas claves, para llegar en el final a conocer la fe creadora que hará que Dios se manifieste con gran poder y mayor gloria a pesar de nuestras propias incapacidades.

Rev. Horacio Latté

Lo que te Alumbra y te Deslumbra

              Una vida de victoria a la Luz de Dios

!cid_B8EB0D3D-45AA-4686-AA39-CFA8B1252093Con prólogo de la Profeta Candy de Maá, Dallas, TX.

“Pero, por qué no soñar con la primavera que llega en medio de aromas y colores. Por qué no dejar que el sol personal con sus tenues rayos cargados de recuerdos alegres  se abra paso por estos nubarrones de la vida como en una fría tarde invernal. Por qué no cortar las riendas de la nostalgia que duele y en un voluntario y determinado giro llegar a las puertas de los sueños y dejarnos ilusionar por ellos.
Muchas cosas no pudieron salir como quisimos, pero seguramente muchas sí lo hicieron. Levantemos los ojos y dejemos que los dolientes párpados que otrora liberaron las amargas lágrimas por nuestras mejillas, hoy puedan dolerse también con los incipientes rayos del sol que atraviesan nuestra alma y nos llenan de la esperanza y la ilusión que abrigan los sueños. Se trata de sueños aún por cumplirse por una imperiosa necesidad que todos albergamos: seguir mirando al futuro con alegría, fe y esperanza.

Sí, solo se trata de mirar. De ver. De observar. De atesorar los sueños. De no dejarse amilanar. De creer. Creer en nosotros mismos, en el otro, en Dios. En fin, se trata de atravesar las negras y densas nubes de oscuridad con promesa de hastío y de frío, y en cambio, mirar con ojos nuevos y festivos lo que somos capaces de crear si todavía no lo está. No nos olvidemos que no se trata de ser. Ni el sol puede —y esto con todo lo que él es— por sí solo y solamente con ser.  Debemos perseverar. Perseverar en desear traspasar las densas nubes de nuestro hastío, del olvido del otro, del desamparo no compartido. Debemos enamorarnos del futuro, de lo que viene, de aquello que deseamos, y que de tanto desearlo, se materializa. Siempre está disponible ese sendero de luz que nos lleva a contemplar un nuevo amanecer en nuestra vida.
Dejemos que los rayos de luz del sol interior que es nuestra fe, penetrando en lo profundo de nuestro ser, se pose sobre nuestros anhelos más caros, y mediante ella, sea también provocado el nacimiento de lo que nos traerá las nuevas fuerzas de esperanza para un recomienzo de gozo y de placer. Porque la vida que no vivimos deja de ser vida, y para decir que la vivimos hemos de disfrutarla. “23Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Mr 9:23).

La vida que no vivimos deja de ser vida, y para decir que la vivimos hemos de  disfrutarla. “

(Un párrafo del capítulo 7 de la 1 Parte)