Renovación Interior 2

Renovación Interior. 2

Los beneficios de la victoria son nuestra corona, pero las heridas y cicatrices son las que dimensionan nuestro logro exhibiendo nuestra fuerza.

16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 17Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Co 4:16-18).

La admonición del Apóstol es clara, debemos evitar desmayar, o sea quedarnos en el camino. Hay muchas maneras de hacerlo. Una de ellas es no renovarnos. La necesidad de renovación es indispensable, tanto como las plantas necesitan continuamente la lluvia renovadora. Esto viene a través del conocimiento de la palabra y la aplicación de ella a nuestras vidas, (Ro 12:2). En realidad no hay “renuevo” sin la aplicación de la palabra de Dios. En cada circunstancia adversa debemos acudir a ella y mantenernos firmes en lo que ella dice acerca de esa situación. Esto nos mantendrá renovados, o sea, con fuerzas, y todo lo que se haga en contra nuestro Dios lo utilizará para nuestro bien; nos dará el peso, la cubierta de gloria.

Reciba las fuerzas renovadoras del Señor y que su vida pueda ser alentada y fortalecida en medio de las pruebas y necesidades.

Le amo en Cristo Jesús,

Pastora

Graciela Meneguzzi