La Lanza en la Pared (2)

ColegioLa lanza en la pared. (2)

Los árboles no se desarrollan en terrenos diferentes a los que pertenecen.

10Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mhano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano. 11Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces” (1 S 18:10-11).

Muchas veces creemos que si nos sucede algo malo es que Dios no nos ha llamado. David fue llamado a ser el rey de Israel, había llegado allí mismo al reino. Pero aun sirviendo a quien el reemplazaría una lanza asesina se levantaba contra él.

Cuando estamos seguros que hemos oído a Dios y tenemos una palabra de Dios en nuestras vidas, la cual nos da el propósito divino, esa lanza tiene un solo destino; la pared.

Si está en el lugar del llamado, ha obedecido paso a paso al Señor, no tema las lanzas enviadas contra su vida, por el contrario, tenga la seguridad que esa lanza esta destina a clavarse en la pared de la protección de Dios. El propósito nos imparte una unción que nos hace una pared de protección, y mientras nos mantengamos dentro de ese propósito, las lanzas son atraídas, no hacia nuestras vidas sino a esa pared de la protección de Dios.

Por lo que debemos tener la confianza en que Dios neutralizará con su Poder toda lanza enviada a nuestras vidas.

No tema a la envidia, la crítica o cualquier cosa que se haya levantado contra su vida o propósito de Dios. Como alguna vez el Señor me dijo: “De la misma manera que el enemigo tiene obstinación por maldecirte, yo la tengo en bendecirte”.

Crea ahora mismo, que todo lo que el enemigo ha ideado para hacerle mal, el Señor lo transforma para su bien.

Con mi amor en Cristo Jesús,

Pastora,

Graciela Meneguzzi