La lanza en la pared. (1)

RelojLa lanza en la pared. (1)

Las cosas nuevas siempre comienzan con el conocimiento de la voluntad presente de Dios.

“9Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. 10Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche” (1 S 19:9-10).

La palabra de Dios en nuestra vida se tiene que encontrar con la lanza de Saúl. El enemigo odia nuestro propósito porque todo propósito de Dios va en contra de sus propios propósitos. Y, el propósito de Dios se manifiesta a través de una palabra que revelada a nuestro espíritu provoca una luz que alumbra en medio de la oscuridad de la falta del mismo.

Pero es a causa de la lanza del enemigo que nuestros sueños basados en esa palabra corre el riesgo de perderse. El enemigo tiene muchas y sutiles artimañas para arruinar ese propósito, y muchas veces corremos el riesgo de no salir airosos de ellas.

La única forma de vencer es humillarse en Dios y esperar que éste nos haga libres de ellas. Si el Señor es quien nos ha llamado, no dudemos que el mismo nos defenderá de la lanza del enemigo.

Dios le bendiga,

Pastora,

Graciela M.