La Fe que Honra a Dios

Reloj La Fe que honra a Dios

Nuestra mayor necesidad es no ignorar lo que necesitamos.

“La profecía que vio el profeta Habacuc.2¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. 4 Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia” (Hab 1:1-4).

1Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja.2Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 3Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. 4He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá” (Hab 2:1-4).

El profeta Habacuc, conmovido a causa de la difícil situación reinante en la que se encontraba el pueblo de Israel intercedía delante del Señor buscando respuestas. Su carga era tan agobiante que expone su queja delante de Dios. Casi acusando al Señor de que no estaba actuando para defender s su pueblo. Habacuc, le decía al Señor que en ese momento casi daba lo mismo ser alguien que hacia lo bueno, como alguien que no respetando a Dios hacía lo malo.

Hoy para nosotros, como pueblo del Señor esto también es un gran desafío. Es un tiempo en que vemos la injusticia propagarse de manera aterradora. No ya no desde los lugares comunes y hasta esperados, por las inclemencias sociales, sino inclusive desde las más altas esferas. Desde aquellos en que deberían venir las respuestas. Las que no solo deberían estar exhibiendo, sino también ejecutando la justicia. Pero no temamos, mientras el mal aumenta en el mundo, la venida del Señor se acerca, y Dios nos guarda de esta hora de prueba.

Su palabra dice que “Él va a hacer la diferencia entre justos e injustos”, y esto es lo que debemos esperar, entonces estaremos honrando a Dios con nuestra fe.

La fe que honra a Dios es aquella que no viendo aun así cree en lo que está escrito. Cree en la palabra, confiando que allí está Dios aconsejándole, no importando como se vean las cosas.

Debemos creer que lo que Dios dijo lo hará, lo que anunció lo ejecutará. De esta manera estaremos honrando a Dios con nuestra fe.

Dios le bendiga y conceda el poder de honrar a Dios con su fe a pesar de las circunstancias que esté experimentando, totalmente convencido/a de que la respuesta vine y se manifestará a su favor.

Le amo en Cristo Jesús,

Profeta

Graciela Meneguzzi