Pacto de Amistad con Dios 1

Arco irisEl Pacto de amistad con Dios 1

En el reconocer nuestra necesidad de Dios, está nuestra victoria y fortaleza.

“15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” (Jon 15:15).

A través de este versículo vemos el pacto de amistad que Dios hizo con nosotros. Uno de los ingredientes de la amistad es el compartir. Dios desea compartir con nosotros un tesoro de bendiciones, allí, en ese lugar ha determinado, en el cual solo sus amigos puedan entrar. Dentro de ese caudal de bendiciones, está la capacidad de vencer al enemigo y conquistar la victoria. Como un verdadero amigo, el nos quiere adiestrar en sabiduría eterna para conquistar las alturas mayores en nuestro peregrinar. Él puede enseñarnos a obtenerla en cualquier área que la necesitemos.

La única razón para conocer a Dios, es para poder entrar en su propósito y en pacto de amistad con Él. Para que nos revele su voluntad. Y como es de espíritu a espíritu, necesitamos hablar el mismo lenguaje, un lenguaje que va más allá de las palabras.

Pacto de amistad con Dios, tiene que ver con conocimiento, porque soy amigo de Dios sé que aunque no vea que hay un camino, confío en que Él lo creará para mí.Tenemos como ejemplo a Abraham, quién era amigo de Dios, y cuando Dios le pidió el hijo de la promesa no dudó en entregarlo, porque confiaba en Dios al punto de saber que aunque sacrificara a su hijo, Dios sería lo suficientemente capaz para devolvérselo. Muchas veces adolecemos de esa confianza en Dios, porque no hemos probado la verdadera amistad con Él. Y aún, conociendo al Señor, vivimos en continua batalla tratando de defender lo que Dios como amigo está dispuesto a defender por nosotros.

Cuando somos amigos de Él tenemos la suficiente confianza y capacidad para caminar en medios de las adversidades.

Oro que hoy pueda experimentar la paz que imparte el saber que Dios como amigo está con usted y que no hay nada ni nadie que pueda ponerse en contra suyo, sin que su amigo lo o la defienda.

El Señor se abundante es su gracia sobre su vida,

Le amo en el Señor,

Profeta

Graciela Meneguzzi