La Virtud de Ser Fiel

Rosa marchitaLa Virtud de Ser fiel.

Nuestro futuro está en las manos de aquello a lo que hemos escogido serle fiel.

“ Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.  Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino“ (Dn 6:3).

¡Qué alegría saber que Él Rey, nuestro Señor, ha decidido promocionarnos! Pero miremos lo sucedido a Daniel. En el mismo momento que El Rey pensaba promocionarle, se levantó una oposición. Y esa oposición, no tiene otro sentido en nuestras vidas, que exponer nuestra fidelidad. Si alguien va a confiar en nosotros, seguramente tomará en cuenta a quiénes le hayamos mostrado fidelidad, pues fidelidad es una virtud que tenemos y mostramos hacia los demás, más allá de lo que otras personas hagan o dejen de hacer por nosotros.

De la misma forma que Dios perdona, no teniendo en cuenta el pecado, el que tiene la virtud de ser fiel, raramente estará yendo de un lugar a otro, dando excusas y culpando a otros, por su falta de fidelidad. Mucho menos mostrando ingratitud a aquellos que debieran estarles agradecidos. Recordemos que Dios no puede confiar en los que manifiestan este grado de falta de lealtad.

La Palabra de Dios nos dice:

“10Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes” (Dn 6:10).

“Como lo solía hacer antes” Daniel tuvo fidelidad, se mantuvo fiel a sus creencias, en un tiempo donde se prohibía ser diferente, tener una fe diferente, o poseer revelación, el mantuvo la fe en sus convicciones sin dejarse amilanar o descorazonar.

Nunca olvidemos que si el enemigo logra alejarnos del propósito, luego le será fácil sacarnos del reino. El Reino de Dios pierde su atractivo más poderoso cuando dejamos que el enemigo nos engañe y nos quite del verdadero propósito de Dios para nuestras vidas. Y para esto el usará sus más antiguos y favoritos juguetes,  de bonito colorido, que son los de la novedad o conveniencia.

Por esta razón debemos mantenernos firmes en la fe y fieles a la palabra que Dios nos ha hablado ¡El tiempo del Favor de Dios ha llegado!

Dios le imparta nueva gracia,

Graciela M.