Dios envió a su Hijo

Corazón rojo Dios envió a su Hijo.

Nada nos da mayor poder que la correcta información.

“8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1 Jn 3:8).

Deshacer significa, soltar, romper, destruir, partir en dos y separar.

Esto es lo que vino a hacer Jesús, por lo que no necesitamos orar cada día para que Dios deshaga las obras del enemigo en nuestra vida. Ya que Cristo, con su sacrificio deshizo toda obra de maldad a través de su sangre, El ya pago el precio y lo que Dios está haciendo ahora es edificando su iglesia. Debemos orar que él nos capacite cada día para seguir sus pisadas y terminar la obra que nos dejó para hacer en su Nombre y en su Poder. Dejemos de mirar hacia atrás, a nuestro pecado, o al pecado de otros; las mal llamadas maldiciones generacionales. La sangre de Cristo fue suficiente para hacernos libre de nuestro pasado, instruirnos en el presente y alcanzar nuestro futuro.

Solo necesitamos conocer el propósito de Dios para nuestras vidas en medio del PLAN maestro del Señor en las vidas de todos aquellos por los que Cristo murió. Por lo que podemos decir, que solo los que nos involucramos en los asuntos del Señor, podemos esperar que el Señor se involucre con nosotros.

Necesitamos “conocer” la verdad para nuestro presente y poder así edificar nuestro futuro en la libertad que Cristo Nuestro Señor conquistó por nosotros.

Oro al Señor, que hoy pueda recibir el poder que necesita para salir de su pasado, y pueda comenzar a moverse en Dios con renovada fortaleza, para desarrollar su presente y alcanzar su futuro de grandeza.

Le amo en Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador,

Graciela M.